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Les cuento como comenzó todo


Hace unos días estábamos un grupo de colegas conversando sobre la gran cantidad de cosas que habla la gente sobre el cuidado de los niños, es increíble que todo el mundo quiere convertirse en pediatra empírico. Es como si los muchos años que tenemos que dedicar en la facultad de medicina fueran por puro capricho, no es que nos queramos sentir superiores, para nada, pero es que cada quien debe hacer los suyo y no se puede opinar en lo que no se conoce.

Ustedes nunca me verán explorando el bonete de mi vehículo con un estetoscopio, claro que no, eso le corresponde a mi mecánico. Entonces eso se aplica a todo, si usted ve que su niño está presentando síntomas anormales usted no puede hacerle caso a la primera vecina que le dice que eso se le quita con untarle un berro con sábila, debe llevar a su niño a un pediatra que hará los estudios de lugar para ofrecerle un diagnostico certero.

El caso es que para no hacerles el cuento largo, quiero hablarles de las muchas ocurrencias que se les presentan a mis pacientes, será casi imposible para ustedes leer las cosas con las que tengo que lidiar. Además espero que esto me sirva para poner mi granito de arena y tratar de informar un poco a mis pacientes y a todos mis futuros lectores sobre el correcto cuidado de los niños en edad de crecimiento.

1 comentarios:

Natalia MQ dijo...

Me encanta como escribes y tu profesión. Espero poder seguir conociendo más de tus aventuras, que sin duda están llenas de bellos valores.